Año con año ha aumento significativamente la utilización de arboles no naturales para las épocas navideñas. Los motivos de este incremento pueden ser la concientización y la inversión que con lleva comprar uno nuevo cada año.

Hace poco tiempo una firma de consultoría ambiental en Costa Rica, difundió la noticia del impacto ambiental de los arboles artificiales y naturales. Dichas noticia compara los arboles artificiales desde los puntos de vista de impacto que causa su producción, transporte, uso de sus materiales y forma de desecharlos.
Al comparar un árbol artificial y todo su impacto hasta que llega a nuestros hogares, con un árbol natural que fue debidamente sembrado y durante el tiempo de su crecimiento colaboro con la producción de oxigeno y que a lo hora de desecharnos del mismo puede ser utilizado como abono orgánico.

El estudio demuestra que si compramos un árbol artificial debemos de utilizarlo por lo menos 20 años para compensar el daño causado durante su producción. Mientras que uno natural es la mejor opción en cuanto al impacto ambiental causado durante su crecimiento.
Personalmente me inclino por los arboles de navidad naturales siempre y cuando este haya sido reproducido bajo un ambiente controlado donde se toman las prevenciones de cualquier daño que puede llagar a causar en el momento de su corta.