Si a los pocos minutos de barrer el piso, usted encuentra boronas o si al ordenar el clóset de madera descubre que está lleno de pequeños túneles es probable que las termitas hayan invadido su casa. Estos insectos se comen la madera y en cuestión de meses pueden causar un daño cuantioso a su residencia. Una vez que se detecta el problema, lo primero que se debe hacer es realizar una inspección para determinar qué tipo de termita es.

Hay dos: la de madera seca, que ataca cielos rasos; y la subterránea, que daña los pisos, según explica. Luego hay que llevar a cabo una fumigación con productos especiales para tal fin. Es un trabajo exhaustivo, se curan las partes afectadas por las termitas y también se fumigan los alrededores. Si el daño causado por las termitas es muy grande, entonces podría ser necesaria la reposición de piezas. Prevenir es clave.

En el tema de las termitas la clave está en la prevención. Esto se logra utilizando maderas de buena calidad y curándolas de manera adecuada. Por tal razón, hay que tener cuidado con los muebles antiguos pues podrían tener colonias de termitas que podrían pasarse a la casa, así como con los muebles fabricados con maderas económicas, ya que estas son más propensas a una plaga. Si la vivienda es vieja (más de 20 años), es aconsejable curar la madera para evitar que esta sea blanco de las termitas.